domingo, 6 de enero de 2008

Sabia Usted que ?


1.- Crawford Williamson Long (1815-1878), médico estadounidense, se considera como el primero en utilizar en su país el éter como anestésico para realizar intervenciones quirúrgicas. Fue el 30 de marzo de 1842, al realizar la extirpación de un tumor en el cuello al joven James M. Venable. Aunque Long operó a muchos pacientes a partir de este momento, el procedimiento no lo publicó hasta 1849, quizás porque no previó la importancia de su descubrimiento. Para esa fecha (1846), W.T.G. Morton, de Boston, había patentado el éter y por ese motivo, Long nunca obtuvo los créditos que merecía.

2.- Síndrome de piernas inquietas, vinculado con problemas cardíacos
Las personas que padecen el síndrome de las piernas inquietas (SPI) son dos veces más propensas a sufrir accidente cerebrovascular (ACV) o enfermedad cardíaca y quienes tienen los síntomas más severos corren mayor peligro aún, informaron varios investigadores del continente americano . "La relación entre el SPI y la enfermedad cardíaca y el ACV era más fuerte en las personas que tenían síntomas de SPI al menos 16 veces al mes", indicó en un comunicado el doctor John Winkelman, investigador del sueño de la Escuela de Medicina de Harvard y del Hospital Brigham & Women's en Boston. "También había mayor riesgo entre las personas que decían que sus síntomas del SPI eran graves comparados con quienes presentaban síntomas menos molestos", agregó Winkelman, cuyo estudio fue publicado en la revista Neurology. El síndrome de las piernas inquietas se caracteriza por una necesidad urgente e irresistible de mover las piernas, además de sensaciones de picazón y tirones internos. Estos síntomas suelen empeorar en posición de reposo, lo que genera problemas para descansar y dormir. Alrededor de un 5 y un 10% de los adultos padecen la condición y cerca de un 80% de ellos mueven sus piernas periódicamente mientras duerme. El equipo de Winkelman estudió a 3433 hombres y mujeres que participaban en un análisis del sueño y tenían, como promedio, 68 años. De los participantes, casi el 7% de las mujeres y el 3% de los hombres tenían el síndrome, según los resultados de un cuestionario detallado. Los investigadores hallaron que las personas con SPI eran más de dos veces más propensas a padecer enfermedad cardíaca y ACV. Esos resultados se mantuvieron después de considerar algunos factores, incluida la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el tabaquismo y los niveles de colesterol alto. El estudio no mostró que el síndrome de las piernas inquietas provoque enfermedad cardíaca o ACV, pero Winkelman señaló que los movimientos periódicos de las piernas vinculados con la condición podrían contribuir con esas dolencias. La falta de sueño también jugaría un papel importante en la asociación entre el SPI y la enfermedad cardíaca, añadió el equipo de expertos.

3.- Relacionan la histerectomía con limitaciones físicas

Las mujeres sometidas a una histerectomía tendrían más limitaciones en las actividades diarias como subir escaleras y cargar peso, que aquellas que llegan a la menopausia naturalmente, sugirió un nuevo estudio. Una histerectomía es la extracción quirúrgica del útero. Se utiliza para tratar el cáncer u otros trastornos, como endometriosis, fibroides o hemorragias vaginales. En un estudio efectuado entre 544 mujeres de mediana edad, científicos hallaron que las que tenían una histerectomía tendían a sufrir más problemas físicos en las tareas diarias. Esto se mantuvo sin importar si usaban o no la terapia de reemplazo hormonal, publicaron los autores en la revista Obstetrics & Gynecology. Estudios anteriores indican que la menopausia podría acelerar la aparición de problemas físicos, pero se desconoce si éste es el caso. Para el estudio, investigadores de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, analizaron si el funcionamiento físico era distinto en pacientes con una histerectomía y en mujeres que habían llegado naturalmente a la menopausia. El equipo halló que durante los cinco años del estudio, a las mujeres que llegaban naturalmente a la menopausia y que no usaban terapia de reemplazo obtenían peores resultados en las pruebas físicas que las que aún no habían entrado en la menopausia. Pero a aquellas que usaban terapia de reemplazo les iba tan bien como a las mujeres premenopáusicas. En cambio, las mujeres con una histerectomía tenían más limitaciones físicas que las participantes que naturalmente pasaban por la menopausia, independientemente del uso de la terapia hormonal. A esas mujeres les iba peor en las pruebas físicas, como subir escaleras, y en la medición de la fuerza manual. Ellas tenían también más dificultades con las actividades diarias, como caminar, cargar las bolsas de las compras, agacharse y arrodillarse. Los resultados abren la posibilidad de que las mujeres con una histerectomía sean más vulnerables a desarrollar discapacidad en el futuro, según el equipo dirigido por la doctora Mary Fran Sowers. Se desconoce por qué la histerectomía estuvo asociaba a un mayor riesgo de sufrir limitaciones físicas. Podrían influir la cirugía en sí, la condición que la originó o el cambio hormonal repentino que causa una histerectomía, opinó el equipo. Los expertos concluyeron que se necesitan más estudios para conocer si las mujeres sometidas a una histerectomía tienen de hecho mayor riesgo de desarrollar discapacidad y reducir su calidad de vida en el futuro.