1-. El comportamiento sexual de los ratones depende de su olfato, según estudio.
El comportamiento sexual de los ratones no depende de su cerebro sino de un órgano olfativo, según un estudio publicado por la revista británica Nature. Los ejemplares transgénicos hembra en los que se desactivó el órgano vomeronasal (o de Jacobson), que capta la feromona (moléculas conocidas por facilitar la atracción sexual), adoptaron el comportamiento sexual de los machos. Además, las ratonas abandonaron a sus crías, cuando normalmente pasan el 80 % del tiempo en el nido con los recién nacidos. "La hembra se comporta exactamente como el macho", afirma Catherine Dulac de la Universidad de Harvard, quien encabezó el estudio. En términos generales, la investigación sugiere que en el cerebro de la hembra existe "un circuito de comportamiento macho perfectamente funcional", agregó Dulac a través de un comunicado del Instituto Médico Howard Hughes. Hasta ahora, la diferenciación del comportamiento sexual en mamíferos se pensó que se debía a la exposición del cerebro a las hormonas femeninas (estrógenos) o masculinas (testosterona) desde el periodo fetal. De esta forma, cada sexo desarrollaría distintos circuitos neuronales para controlar sus respectivos comportamientos sexuales. "Nuestros trabajos sugieren que los circuitos neuronales responsables de los comportamientos específicamente masculinos se desarrollan y mantienen igualmente en el cerebro de los ratones hembra", explica la investigadora. La diferenciación se debe, pues, al órgano vomeronasal encargado de reprimir el comportamiento sexual masculino en las hembras. A las hembras a las que se extirpó ese órgano se comportaron como si fueran machos. El equipo sigue trabajando para ver si desactivando el órgano a los machos también cambia su comportamiento. "Estos resultados no se aplican directamente a los humanos porque no tenemos órgano vomeronasal, pero pueden abrir nuevas pistas de investigación", según los especialistas. Ya se sabía que las feromonas desempeñaban un importante papel en el comportamiento, sobre todo sexual, en los animales, insectos incluidos. Algunos estudios demostraron que el hombre también percibe las feromonas, a pesar de no disponer de órgano vomeronasal. El ratón depende mucho del sentido de olores, mientras que el hombre responde más a la vista y a un conjunto de señales sensoriales.
2-. La fiebre aftosa: una enfermedad de fácil contagio
La fiebre aftosa, de la que se detectó un foco el viernes en Gran Bretaña, es un virus altamente contagioso que puede afectar al ganado bovino, ovino, porcino y caprino, entre otros. Esta afección "es probablemente más infecciosa que cualquier otra enfermedad que afecta al ser humano o a los animales y se transmite de forma muy rápida si no es controlada" advierte el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) de Gran Bretaña. La fiebre aftosa se caracteriza por la aparición de heridas en el interior de la boca y en las pezuñas de los animales. Con frecuencia se propaga a través de la ropa aunque también por medio de vehículos y herramientas para la agricultura. La enfermedad se ha convertido en endemia en algunas partes de Asia, África, Oriente Medio y Sudamérica, y también se han producido algunos brotes en zonas supuestamente libres de la afección. La fiebre aftosa debilita pero normalmente no mata a los animales adultos, aunque sí puede costar la vida del ganado joven. En el ganado vacuno, el virus se desarrolla en el estómago y los intestinos y a través del torrente sanguíneo brota en la boca y las pezuñas, causando dolorosas úlceras. Los síntomas también incluyen fiebre y cojera. La enfermedad puede ocasionar una severa merma en la producción de leche. La fiebre aftosa la ocasionan siete tipos de virus, que solo pueden distinguirse a través de exámenes de laboratorio y que causan los mismos síntomas. El intervalo entre la exposición a la infección y la aparición de los síntomas varía entre las 24 horas y los 10 días. El lapso promedio en circunstancias normales es de seis días, según el DEFRA. El virus está presente con particular intensidad en fluidos generados por las úlceras y también puede ser detectado en la saliva, la leche y el estiércol. La fiebre aftosa es raramente transmitida al ser humano y el último caso detectado en Gran Bretaña data de 1966.
3-.La era de los videojuegos crea una nueva dolencia
Cuando el doctor Julio Bonis se despertó una mañana de domingo con dolor en el hombro, no podía imaginarse el porqué. Era como una lesión deportiva, pero el día anterior tan sólo había estado mirando televisión. Entonces se acordó de su nueva consola Nintendo. Bonis, de 29 años, había estado jugando durante horas con su nueva consola de Nintendo en la que los jugadores simulan movimientos reales. Bonis había estado jugando al tenis con su consola. “La variante en este paciente puede ser definida más específicamente como Wiiitis, escribió Bonis, doctor en medicina familiar, en una carta al New England Journal of Medicine (NEJM). “El tratamiento consistió en ibuprofeno durante una semana, así como la completa abstinencia de jugar con la consola Nintendo. El paciente se recuperó completamente, agregó el doctor. La Wiiitis es la última dolencia generada por la era de los videojuegos, que empezó con la lesión de muñeca por jugar al Space Invaders en 1981, causada por presionar el botón del control mando en repetidas ocasiones. La Wiiitis puede cautivar durante horas y “a diferencia del deporte real, la fuerza física y la resistencia no son factores que limiten”, dijo Bonis, del Grupo de Investigación en Informática Biomédica de Barcelona. “Lo que me convenció para enviar el caso fue que un amigo, quien después de jugar a Wii Sports sufrió un problema similar”, dijo Bonis a Reuters a través de un correo electrónico. “No he encontrado otros casos en mi práctica clínica, pero es probablemente una condición subdiagnosticada”, agregó. No es la primera vez que Nintendo recibe atención en el campo médico. En 1990, un médico de Wisconsin dijo que la dolencia en el dedo pulgar por pulsar el botón del control mando de la consola era Nintendinitis. Con recreaciones virtuales de golf o béisbol ya en el mercado, “los juegos futuros podrían implicar grupos diferentes de afecciones inesperadas en los músculos”, dijo Bonis. “Los médicos deberían ser conscientes que podría haber múltiples variantes, posiblemente enigmáticas, de Wiiitis, añadió. Bonis dijo que todavía juega a videojuegos pero que intenta utilizar la consola con moderación. “A veces es difícil hacerlo”, concluyó el médico